UN VIAJE POR... EL CONSUMO CONSCIENTE

Lara CEO myjunglemat

Entrevista a Lara, CEO & Founder de @myjunglemat.

U: Leíamos hace cosa de un año que la industria de la moda era una de las últimas en sumarse al Ethical Living, también llamado consumo inteligente.

¿Cuánto de tendencia y por ende temporalidad crees que los y las consumidoras ven en este concepto?

L: En mi opinión el Ethical Living es el único camino sostenible que tiene sentido en la sociedad de consumo en la que vivimos. Cada vez somos más conscientes del impacto que tienen nuestras decisiones sobre el planeta y las personas por lo que estoy convencida de que este movimiento sólo puede ir a más.

U: ¿Consideras que existe suficiente información y conciencia en torno a lo que significa este término?

L: Creo que no. El término “Ethical Living” como tal aún no está demasiado extendido, aunque sí que hay muchas personas que practican ese tipo de consumo sin conocerlo.

Cada vez somos más cuidadosos a la hora de comprar. Escogemos bien las marcas y su filosofía. Investigamos acerca del lugar de fabricación, la forma de producción y las condiciones de los trabajadores. Y nos preocupamos por su impacto en nuestro planeta.

Claramente hay un movimiento de consumo ético y ecológico que está en auge, aunque no sepamos que este tipo de compras tiene un nombre concreto.

esterillas de yoga de alta calidad

U: ¿Crees que el contexto actual nos ha hecho reflexionar como consumidores y consumidoras?

L: La situación actual en la que nos encontramos, en plena pandemia mundial y afrontando la peor crisis climática de la historia, está abriendo los ojos a mucha gente. Nos damos cuenta no sólo del impacto que tienen nuestros actos cotidianos sino del poder que podemos ejercer sobre las grandes empresas.

Las decisiones que tomamos a la hora de comprar y de consumir, provocan cambios en la dirección que toman las empresas.

Antes creíamos que nuestro poder como consumidores era limitado, pero ahora nos estamos dando cuenta de que nosotros somos los que ejercemos el poder sobre el rumbo que toman las empresas y estas son las que, en muchos casos, presionan a los gobiernos, por lo que al final el verdadero poder lo tenemos los propios consumidores.

U: Esta corriente cree en toma de decisiones de compra basadas en la ética y los principios morales no provocando desigualdades y orientándose hacia un comercio y una producción responsable.

¿Es este uno de los grandes motores que os llevaron a ti y a Lola a crear JungleMat?

L: La razón por la que creamos Junglemat fue para ofrecer un producto que no estaba en el mercado hace unos años. Nuestro objetivo era crear productos de yoga que fueran de muy alta calidad, bonitos y a la vez, sostenibles.

Todos los productos materiales que se venden en este mundo generan un impacto social y medioambiental. Esto es un hecho. Pero nuestro objetivo como empresa es conseguir que este impacto sea lo menor posible. Es por eso que trabajamos con materiales naturales, biodegradables y sostenibles. También tratamos de que nuestras acciones diarias en la marca, a la hora de preparar paquetes, enviar, gestionar pedidos, etc, también sean sostenibles para nosotras y para el planeta.

Cuidamos mucho la presentación, pero siempre tratando de que no sea incompatible con la sostenibilidad. Somos conscientes de que siempre hay cosas que se pueden mejorar y ese es nuestro verdadero objetivo, no dejar de avanzar nunca en ese sentido.

Esterilla de yoga

U: Cuéntanos ese viaje de vida que hiciste y cuándo se produjo “ese gran cambio” en vuestra manera de entender el consumo.

L: En 2015, yo llevaba casi 5 años dedicándome a la visita médica. Llevaba un ritmo de vida frenético y muy muy consumista. Por alguna razón había dejado de lado los valores que llevaba cultivando toda mi vida y eso comenzó a hacerme cada vez más infeliz.

Yo estudié biología y siempre he sido una apasionada de la naturaleza y los animales, pero esos años estuve muy alejada de mi pasión. Poco a poco fui cayendo en una depresión sin saber cuál era el motivo. Me sentía muy vacía con mi vida así que decidí que necesitaba hacer un cambio radical. Dejé todo, mi trabajo, mi casa, mi ciudad y me fui a viajar por el mundo con una mochila.

Estuve un año y medio dando la vuelta al mundo y moviéndome por zonas poco transitadas, muy rurales y muy cercanas a la naturaleza. Ese viaje me ayudó a conectar conmigo misma y con nuestro planeta de una forma completamente nueva. Antes veía la naturaleza con amor, pero durante este viaje la vi de otra forma. Por supuesto la amaba mucho, pero ahora sentía que eso no era suficiente. Que lo que hacía falta era cuidarla y protegerla.

Por eso, cuando volví a España y creé Junglemat, lo hice pensando en mantener ese cuidado hacia el planeta. Y ese mismo pensamiento es el que tengo en mi mente cada vez que voy a comprarme algo nuevo.

Lara, CEO y Founder myjunglemat

U: ¿Dónde se fabrican los textiles?

L: Nuestros productos son principalmente esterillas y accesorio de yoga por lo que usamos muy pocos textiles. La línea de textiles que tenemos es la de fundas y cuerdas de esterilla, que se fabrican 100% en Guatemala.

Esta colección la hacemos enmarcada totalmente en un proyecto de economía circular que hemos creado con un grupo de artesanos y artesanas locales. En Guatemala hay una cultura maya ancestral muy arraigada y en ella, las mujeres se tejen su propia ropa con colores muy vistosos y con telas e hilos tintados a mano por ellas mismas. Todo en su tradición es artesanal y es parte de su cultura.

Nuestro trabajo en Guatemala consiste en comprar los tejidos usados a los que ellas ya no quieren darle más uso y convertirlos en accesorios de yoga. De esta forma contribuimos al sustento económico de esas comunidades a la vez que preservamos la cultura maya y le damos un segundo uso a unos tejidos que ya no van a ser usados más. Además, de esa forma también ayudamos a la reutilización de recursos y disminuimos la cantidad de residuos que se generan.

Lara seleccionando textiles

U: Adoptar la compra inteligente o Ethical Living nos exige tomar nuestras propias decisiones plantándole cara al sistema y hacerlo desde la reflexión.

Este proceso nos aleja de la compra impulso y del consumismo exacerbado porque entrar en una tienda debe suceder a una investigación en torno a la marca o producto en cuestión que necesitamos.

¿Cuáles son las preguntas que recomiendas que se hagan nuestros y nuestras lectoras para empezar a practicar el consumo inteligente?

L: Creo que la pregunta principal que nos tenemos que hacer antes de comprar algo es si le vamos a dar uso a medio - largo plazo.

En mi opinión no está mal comprar cosas por capricho o porque nos gusten mucho, aunque no las necesitemos. Somos seres humanos y es normal que sintamos deseos. Pero es importante tener en cuenta si el uso que le vamos a dar a eso va a ser real o es un capricho que vamos a saciar simplemente por el hecho de tenerlo en nuestra casa. La idea es que no tengamos cosas por “apego” sino porque realmente nos gustan.

Una vez estamos convencidos de que ese producto lo vamos a usar, yo me preguntaría si hay diferentes empresas donde comprarlo. Y en ese caso escoger la empresa que tenga la filosofía de marca con la que nos sintamos más identificados. Para eso, como bien dices, hay que investigar la marca, los valores, opiniones de otros clientes, materiales que usan para la fabricación, forma de producción y compromisos a largo plazo.

Esta no es una tarea fácil, pero eso mismo hace que cuando compremos algo le demos el valor que realmente tiene. Si realizamos esa investigación y acabamos comprando el producto, probablemente generemos un sentimiento positivo hacia él y acabemos cuidándolo y usándolo durante mucho tiempo.

Lara con esterilla myjunglemat